El
monasterio de VORONET La
iglesia de San Jorge en Voronet (1488) a 10km al este de Humor y está rodeada
por un inmenso bosque de pinos. Apoyada por grandes contrafuertes en cada esquina,
mientras su gran techo y cúpula espiral mantienen una increíble
apariencia de ligereza. Durante una época de crisis en la guerra contra
los turcos, en 1486, Esteban el Grande pidió consejo al monje ermitaño
Daniel. Tras su victoria contra los turcos erigió en tres meses y tres
semanas la iglesia, dedicada a San Jorge quien le trajo la victoria. Daniel fue
enterrado en ese mismo lugar y desde entonces la iglesia se ha convirtió
en un lugar donde hacer votos. A pesar de la importancia del lugar, nunca ha llegado
a convertirse en monasterio. Los frescos interiores
datan del mismo tiempo que su fundación. Entre 1547 y 1550 Petru Rares
añadió un porche cerrado, creando entradas laterales, cada una de
las cuales tenían una ventana de estilo gótico, y ordenó
pintar frescos en el exterior por monjes anónimos. A causa de la fecha
de los frescos, el asedio de Constantinopla no se muestra en los frescos: los
turcos habían establecido control sobre Europa Central y no veían
con buenos ojos este tipo de propaganda contraria a su régimen. La iglesia
destaca por su coloración azulada dado el extenso uso de lapislázuli.
Las pinturas de la cara norte, y en menor cantidad, de la cara oeste de la iglesia
han sufrido daños, pero las de la cara sur y este están magníficamente
conservadas. El Árbol de Jesé es una composición armoniosa,
en la que blancas volutas y detalles contrastan con el fondo azulado y las figuras
rojizas. La puerta está rodeada por escenas de las vidas de San Nicolás
y de San Juan. En el pórtico
podremos observar una magnífica escena del Juicio Final, probablemente
la mejor de entre todas las que podemos encontrar pintadas entre los diversos
monasterios. Los ángeles tocan el 'Bucium', el instrumento de los pastores
rumanos parecido al 'Alpenhom', mientras de las tumbas se levantan los muertos
y los animales salvajes traen los restos que devoran. Un elefante pasa con calma,
se muestra al rey David tocando el 'Cobza' Moldavo (una especie de guitarra o
laúd), y la sirena que representa al mismo mar monta en su delfín.
En un medallón por encima de ellos se sienta Cristo en gloria, mientras
de abajo de él encontramos el trono del juicio adornado por la cruz y llevando
el Evangelio y la paloma que simbolizan el Espíritu Santo. La mano de Dios,
debajo, sostiene las medidas que pesan las almas de lo hombres.
Los
demonios luchan en un lado, mientras los ángeles luchan con sus lanzas
para expulsarlos. A la derecha, los malhechores (representados por reyes y papas
contemporáneos, por judíos, turcos y tártaros) esperan el
juicio divino, y un río de fuego se lleva a los pecadores al tormento eterno.
En el fondo, San Pedro conduce a los elegidos abriendo las puertas del paraíso,
identificado por una luz de fondo y estilizado con plantas, donde los patriarcas
Abraham, Isaac y Jacob (los dos últimos llevando en el regazo las almas
de los justos, representados como pequeños niños), San Juan Bautista,
y dos ángeles atienden a la Virgen. En la pared norte encontramos escenas
de la creación del mundo y de la vida de Adán y Eva. El
monasterio de Sucevita Sucevita es por orden cronológico
el último y más grande complejo monástico de entre todos
los monasterios con pinturas en Bucovina. Tiene la apariencia de una fortaleza
real, con sus torreones, sus contrafuertes y sus rutas de patrulla. Fue erigido
en 1581 por Jorge Movila, Obispo de Radauti, y consagradao a la Asunción
en 1584. El príncipe gobernante Ierema Movila, hermano de Jorge, añadió
a la iglesia dos porches abiertos (uno en la cara sur y otro en la cara norte).
Además construyó casas, gruesos muros circundantes y torres de defensa.
La leyenda cuenta que una anciana mujer trabajó durante 30 años
llevando piedras en su carro de bueyes para la construcción del monasterio,
consiguió que esculpieran su rostro en una piedra negra del patio de la
iglesia.
La estructura de fortaleza le
daba al lugar un papel defensivo, además, protegió los murales (hechos
entre 1595-1596) de los daños ocurridos a los frescos pintados en otros
monasterios. Las pinturas en Sucevita son las mejor preservadas, tanto las interiores
como las exteriores. Los frescos están pintados en rojo y azul púrpura,
en contraste con un fondo verde esmeralda. Hay mucho oro, tomado del arte de la
miniatura. Los murales pertenecen a los maestros Rumanos de la escuela de pintura
Moldava,- Ioan el Pintor y su hermano Sofroine de Suceava -. Tienen un fuerte
carácter narrativo y muchos de ellos representan escenas tomadas de la
vida cotidiana durante el siglo 16 en Moldavia. Las
pinturas más excepcionales son, la Escalera de la Virtud, mostrando a los
ángeles que asisten a la entrada de los justos en el Paraíso, mientras
los pecadores son castigados por un demonio que hace muecas, y el Juicio Final,
que se dejo sin terminar por su pintor, que en un accidente cayó de los
andamios y murió. Este último tiene escenas con los enemigos tradicionales
de los Rumanos, los turcos, preparándose para ser juzgados, junto con los
judíos, considerados también paganos. Fuera del pórtico,
se puede observar una terrible visión del Apocalipsis, mostrando a una
bestia bicéfala y los tradicionales ríos de lava. En la pared sur,
encontramos un extraordinario Árbol de Jesé, mostrando tanto el
origen humano de Jesús, bajo la forma de su árbol genealógico,
como su ascendencia divina, con la escena cercana de los rezos de Santa María.
Teológicamente el Árbol de Jesé es un símbolo de continuidad
entre los Antiguos y Nuevos Testamentos, así como todas las insignias,
antes y después de la llegada de Jesús. El Árbol de Sucevita
es una versión evolucionada, comparada con la misma escena de Voronet.
La Coronación de la Virgen, un tema muy común entre el arte bizantino,
es un ejemplo de las influencias Polacas en Moldavia (además de las relaciones
de la familia Movila con Polonia), se puede relacionar con una visión reconciliadora
entre las formas de arte del oeste y del arte bizantino. Otras
pinturas importantes en Sucevita son, el Asedio de Constantinopla (1453), y una
escena representando los dos primeros versos del Génesis. El Asedio de
Constantinopla prueba el gran impacto que tuvo sobre la civilización y
la cultura del este ese acontecimiento histórico, y nos da una noción
de cómo el asedio se percibió y se grabo artísticamente más
de cien años después. Los dos versos complementan la presencia divina
en los primeros momentos de de la Existencia, cuando Dios empezó a crear
el mundo. En la nave, en lado derecho de la pared, se puede apreciar una pintura
votiva de Elizabet, la mujer de Jeremías, junto a sus hijos, que se ha
ido desvaneciendo. Cuando se convirtió en viuda nunca los vio en el trono
ya que murió en el harem del Sultán, lejos de su patria. Jeremías
y su hermano Jorge están enterrados cerca. El museo del monasterio guarda
preciosos objetos, entre los cuales hallamos manuscritos y bordados donados por
la familia Movila. Se llevaron a cabo importantes trabajos de restauración
entre el 1960 y el 1970. El
monasterio de Moldovita En Moldovita
unas paredes cubiertas de hiedra encierran un preciosa iglesia de la Anunciación,
con fecha de fundación durante la primera mitad del siglo 15, y completamente
reconstruida por Petru Rares en 1532. Los frescos fueron pintados por Toma de
Suceava en 1537. Las pinturas del axis muestran la procesión tradicional
de los santos llevando a la Virgen sentada en un trono con su hijo en el regazo.
Debajo de ellos una representación del cordero de Pascua recuerda a los
creyentes que Cristo ganó a la muerte con su sacrificio en la Cruz. En
el lado sur, un elegante Árbol de Jesé, con un fondo azulado, florece
desde el cuerpo tumbado de Jesé a los pies de la pared para formar la ascendencia
familiar de Cristo alrededor de la Sagrada Familia. El Asedio de Constantinopla
a lo largo de la pared sur, muestra los cristianos haciendo retroceder a los infieles
con arcos, cañones e iconos milagrosos que se muestran desde los terraplenes
(fortificados). Aún visibles son las pequeñas firmas rasgadas por
las tropas Austriacas durante el siglo 18.
En
el extremo oeste de la iglesia, altos arcos iluminan el porche que abrigan una
pintura del Juicio Final. Los frescos interiores no se oscurecieron por el hollín
tanto como en otras iglesias, y la Abadesa, armada con un breviario y un puntero
láser, se presta rápida a identificar los santos y los mártires
mostrados en las paredes de la pro nave. Los muros defensivos exteriores, de 5
metros de altura y más de un metro de grosor, incorporan edificios de piedra
blanca con azoteas negro-escalonadas. Las celdas de las monjas se sitúan
a un lado del complejo, mientras en la esquina noroeste hay una residencia principesca
restaurada, usada actualmente como museo del bordado eclesiástico y el
arte religioso. El
monasterio de Humor La iglesia de la Asunción
(Dormition) de la Virgen, en Humor, fecha del 1530, como atestigua una inscripción
grabada en la piedra cerca de la entrada en la pared más exterior de la
iglesia. Fue fundada por el boyardo Teodor Bubuiog, canciller de Petru Rares,
enterrado aquí junto con su mujer Anastasia, y reemplazó la iglesia
anterior que había sido destruida. Pero esa era una época peligrosa
en la que se produjeron muchos saqueos y incendios provocados por el malestar
social y los ataques desde el exterior. El monasterio se fortificó añadiendo
una muralla defensiva en 1641. Hoy en día solo se conserva una torre, el
campanario, y una estacada de madera, de la que penden peldaños de colores
para vender. Los Cosacos incendiaron el monasterio en 1653, y durante el siglo
XVIII, cuando los austriacos ocuparon Bucovina y suprimieron los monasterios ortodoxos
(1786), se convirtió en una simple parroquia. Se restableció como
convento en 1990. Una nueva iglesia con un techo de metal resplandeciente lo atestigua
desde lo alto de la colina más cercana.
La
iglesia, rematada por una azotea escalonada cruciforme, no tiene torreón,
indicando que no fue construida por el príncipe reinante. Las altas paredes
no necesitan contrafuertes y ofrecen una buena superficie lisa para los frescos,
que fechan del 1535. Los frescos han sufrido muchos desperfectos, aunque los del
lado sur están relativamente bien preservados. Los colores dominantes son
negro, rojo, azul, y el verde. El Consejo de la Virgen al lado de una ventana
gótica es particularmente bello. Debajo, cubriendo la parte baja de la
pared, encontramos mucho más dañado el Asedio de Constantinopla.
Ambos frescos forma parte del l "Himno a la Virgen", dedicado para darle
las gracias por su intervención al salvar la ciudad de Constantinopla del
ataque Persa en 626 D.C. En un retrato político increíble, considerando
la amenaza Otomana para Moldavia, se muestran los enemigos del asedio como turcos
con turbantes en lugar de persas. Como cosa inusual, Toma de Suceava, firmó
su autorretrato en el que se dibujó como el caballero moldavo que atacaba
a los turcos. Los altos arcos, probablemente
adoptados de los modelos de Valaquia, abren el pórtico hacia la luz exterior
del día. Entre ellos, el Juicio Final cubre enteramente la superficie de
la pared oeste con sus ríos de fuego y su representación del mar
dejando su muerte a juicio, oscuramente simbolizado por una mujer montando en
un delfín, y llevando una nave. El árbol de Jesé se ha movido
de su lugar habitual en la pared sur,hasta la pared norte.
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